Saco de piedras
- 24 ene
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Hoy me sacaron la vesícula, la tenía llenita de cálculos.
La primera vez que me dió una crisis de vesícula fue hace unos 7 años. Recuerdo que pensaba que tenia gastritis o colon irritable. Fui a médico, me pidieron radiografías y en las imágenes quedó súper claro: tenía un saco de piedras en mi interior.
Mi vesícula ya había dejado de cumplir su propósito (generar y almacenar bilis para ayudar al intestino delgado en la digestión de grasas), ahora en vez de ayudar, me generaba problemas. Les diré que tuve ataques a la vesícula vaaaarias veces, incluso una vez tuve uno celebrando fiestas patrias, porque me comí en el mismo día un completo XL y luego un choripán. Sinceramente me daba mucha pena cuando me tenían que llevar a urgencias y la estábamos pasando bien, me sentía una carga, como una piedra para mi familia.
Ahora que ya me sacaron la vesícula, puedo decir que me siento aliviada y de cierta forma: libre.
La última vez que me dió un ataque, maxi (mi hijo de dos años) me vió. Obviamente él notó enseguida que algo no estaba bien, algo le pasaba a su mamá. Se acercó a mi y me hizo cariño. Se mostraba preocupado, incierto y eso me partió. Ese episodio me motivó a iniciar una serie de cambios de alimentación, comer con cuidado y poniendo ciertos límites. Es por esto que salir a comer dejó de ser sencillo, porque ya no era opción comer cualquier cosa, no me podía mandar un montón de papas fritas con mayo y un completo con bebida. Ahora tenía que elegir algo sano fijo, es por eso que me gusta ir al Cest bone (ver escrito anterior) ahí me como un pancito integral de masa madre con pollo a la plancha, lechuga, y un té de hierbas, sin agua fría, ni café, ni aderezos extra.
Me gustó ponerle a este escrito el nombre: Saco de piedras. Porque te lo puedes imaginar, y un saco de piedras pesa, te hace más difícil los días y es un obstáculo que no sirve de nada, es algo de lo que te tienes que liberar sí o sí, aunque duela. Así mismo veía a mi vesícula y hoy me siento más ligera sin ella. Con menos piedras para mí y mi familia. Porque todo peso que llevas tú, también se reparte entre quienes te aman, quizás en menor magnitud, pero les impacta igual, te ven sufrir y se preocupan por ti. Así que a liberarse de las piedras que te pesan y que no te aportan nada, porque eso habla de amor propio, amor por tus seres queridos, responsabilidad y autocuidado.
Ahora al fin me dormiré, logré cenar y ya son casi las 3 AM y necesito pegar un tuto.
Gracias por leer y buona notte!



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